"La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los
escritores son vampiros."

Georges Bernand Shaw


Un Paranoico es el que se hace una mínima idea de lo que se está cociendo.
Que hablen mal de ti es terrible. Pero es peor que no lo hagan en absoluto.

Oscar Wilde


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23 de enero de 2011

Pena de Muerte

Muros de piedra labrada
de perfiles grises de noche
sellaban a cuchillo
la habitación y sus bordes.

Escarchando la arenisca
en el suelo remojado
unas gotas de sangre
se arrullaban a su lado
adornando con desprecio
el silencio de un pecado.

En un rincón, una rancia silla
sobre ella un reo sin sudario
ungido en olor de muerte
manchado del estrago.

Y se veía en sus ojos el miedo
y estaban sus labios sellados
ya no pedía misericordia al sayón
pues un acre pavor le tenía dominado.

El collar de su cuello
de frió hierro oxidado
traía como adorno
un gris tornillo calado
con el que atravesar su nuca
con el que sería … ejecutado.

Tras el, un hombre encorvado
de manos de garfio y olor descarado
tapaba su cara con un sucio paño
mientras un cura vestido de negro
entre murmullos rezaba a su lado.

Fue entonces el momento insidioso
cuando el verdugo cruel
tensando sus sarmentosas manos

giro el husillo roscado

y un alarido escapo de la boca del condenado.

Era débil el sayón y no hubo apretado
con la suficiente fuerza
para acometer su encargo
y fue una vuelta y otra
las que preciso el malvado.

De la garganta de aquel hombre
gritos entre espasmos brotaron
bañando de sangre los desgarros
de aquel cuerpo maltratado.

Y fueron sonidos de mil chasquidos
los que en esos muros rebotaron
para hacer llegar la muerte
pues el vil acto… se había consumado.




Ángel y Demonio

Aléjate mientras puedas,
el tiempo no a corrido, aún no es tarde para ti,
corre, no mires hacia atrás...
que con cara de inocensia te habré de mirar...

Alejate te lo pido, no te quiero lastimar,
demonios y angeles, juntos no pueden estar,
tapate los oidos, ignora mis llamados,
que si los obedeces, te iré a lastimar...
Cierra tus ojos, y corre como nunca,
que si lo dudas, yo te puedo alcanzar,
escucha mi advertensia, ángel de mi vida
y si realmente me quieres... dejame atrás...

!No te detengas te he dicho!
huye mientras tus ojos vean la claridad,
aléjate de las tinieblas, que son mi morada
ve por donde el camino sea como tú;
llena de luz y esperanza,
llena de fuerzas y de vigor,
este demonio esta condenado
a mantenerse por siempre...
... en su solitaria prisión...

No rompas las cadenas, que son tú única salvación
te pido que te marches, ya cumpliste tu misión
diste esperanzas, a este demonio
ahora vete, no voltees la mirada
que lo unico que quiero
es que no me veas otra vez llorar...




oraculo

6 de septiembre de 2010

poemas

El Último Día.
The Last Day; Edward Young (1681-1765)

Tarde o temprano, en alguna fecha futura,
(Un secreto terrible en el Libro del Destino)

Esta hora será sólo en el arcón de la sabiduría,
Cuando diez mil cosechas se hayan elevado;
Cuando las escenas cambien en esta Tierra que gira,
Los viejos imperios caerán, dando a luz a otros;
Mientras otros Borbones reinan en otras tierras
Y (si el pecado del hombre no lo prohíbe) otras Anas;
Mientras todavía el cansado mundo transita
Los mismos senderos que otros han caminado,
Irreflexivos, como los que ahora corren por sus laberintos
De polvo disuelto, o de un sol extinguido;
(¡Vosotros, mundos sublunares, despertad, despertad!
¡Vosotros, reyes de las naciones, escuchad y temblad!)
Espesas nubes de oscuridad surgirán un día;
Una noche repentina dominará el reposo del planeta,
Vientos impetuosos desgarrarán los bosques;
Las montañas eternas, como sus cedros, cederán,
El valle escuchará los rugidos del océano
Rompiendo las cadenas de sus costas;
Una mancha de sangre crecerá en la luna de plata,
Las sombras invadirán el círculo del sol;
De la intimidad del cielo rodarán los truenos incesantes,
Y su eco profundo atronará en los polos.





Acuérdate de Mí.


Llora en silencio mi alma solitaria,
excepto cuando esté mi corazón
unido al tuyo en celestial alianza
de mutuo suspirar y mutuo amor.


Es la llama de mi alma cual aurora,
brillando en el recinto sepulcral:
casi extinta, invisible, pero eterna...
ni la muerte la puede mancillar.


¡Acuérdate de mí!... Cerca a mi tumba
no pases, no, sin regalarme tu plegaria;
para mi alma no habrá mayor tortura
que el saber que has olvidado mi dolor.


Oye mi última voz. No es un delito
rogar por los que fueron. Yo jamás
te pedí nada: al expirar te exijo
que sobre mi tumba derrames tus lágrimas.

 



A la Muerte.

To Death; Amy Levi (1861-1889)

Si dentro de mi corazón hay hastío,
Si la llama de la poesía
Y el fuego del amor se hace frío,
Lacera mi carne sin cortesía.


Rápido, sin pausa ni demora;
No dejes el campo de mi vida sobre el huerto
Con la ceniza de los sentimientos muertos,
Deja que mi canto fluya con ternura.





Amor Enterrado.

Buried Love; Sara Teasdale (1884-1933)

He venido a enterrar el Amor
Debajo de un árbol,
En el bosque negro y alto,
Donde nadie lo pueda ver.


No pondré flores en su cabeza,
Ni una lápida a sus pies,
Pues esos labios que tanto amaba
Fueron amargos, nada.


No volveré al sepulcro,
Pues el bosque es frío.
Reuniré toda la alegría
Que mis manos puedan abarcar.


Estaré todo el día bajo el sol,
Donde los salvajes vientos soplan,
Pero lloraré por las noches,
Cuando no haya nadie para escuchar.


 
 
A un muerto.

To one dead; Francis Ledwidge (1887-1917)


Un mirlo cantando,
Sobre un campo de musgo tapizado,
Capullos que ensombrecen,
Penumbras que salvajes florecen,
Una canción en el bosque,
Un barco en el mar,
La canción era tuya,
El barco sólo mío.


Un mirlo cantando,
Lo oigo en mi atribulada mente,
Capullos en el viento,

Los veo en un distante aliento,
Pero el dolor y el silencio
Son del bosque su lamento,
El silencio es tuyo,
El dolor sólo mío.





Canción de la Muerte.



Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo

para siempre duerma en paz.


Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.


Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.


Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.


En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.


Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.


Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.


Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.


 

Canción Fúnebre.


Christina Georgina Rossetti.Cuando haya muerto, amado,
Triste canción no cantes,

Ciprés sombrío ni frescas flores
sobre mi tumba derrames.
Cúbreme verde hierba
de lluvia humedecida,
Y si quieres, recuerda,
Y si quieres, olvida.
Ya no he de ver la penumbra,
ni el rocío sentir,
ni el canto -triste como un lamento-
del ruiseñor oír.
Soñando en un crepúsculo,
ni alba ni atardecer,
puede ser que recuerde,
que olvide puede ser.



5 de septiembre de 2010

Poemas

                      '' Como tal soy ''

como tal soy, como tal me observo
dos vistas, dos planos
el real y el reflejo
dualidad, odio, amor
sin oscuridad no hay luz,
sin luz no hay tal espejismo no existo
si no existo... quien soy ?
¿quien es mas real...
aquel que considero yo
 o ese tal que imita a su reflejo ?
descubierto sera por quien rompa ese espejo


''Angeles''

volamos en la noche
rasgando su gélido silencio.
Somos ángeles de la carne,
señores del pecado y la lujuria
todos nos buscan con deseo,
nos odian y nos aman,
nos buscan y nos temen
pero todos desean arder en nuestro
fuego.
Nuestro reino es el de placer,
lleno de eternos gemidos,
donde nada esta prohibido
tan solo la tristeza
somos guardianes de lo oscuro,
de los eternos secretos,
donamos la vida y la muerte,
la gloria y la miseria
nuestra piel brilla bañada por placeres,
pero tras su fragil aspecto,
su dureza es la del acero,
ella esconde la dulzura y el veneno.
Únete a nosotros, coge tus alas,
cruza la oscuridad de la noche,
cubrete con la brisa de los sentidos,
en el eterno vuelo de deseo



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